Método MESAVAULT

Hay problemas que se corrigen una y otra vez, pero siempre vuelven. Y mientras tanto siguen costando tiempo y dinero.

Acotamos el problema, buscamos qué información existe y montamos la prueba más sencilla que permita comprobarlo.


Cuando ya sabemos qué está ocurriendo, decidimos si merece la pena continuar, cambiar el enfoque o dejarlo ahí. No hace falta empezar por toda la fábrica.

Cuando cada departamento tiene una parte de la explicación

Proceso industrial

Producción sabe cuándo aparece el problema. Mantenimiento recuerda qué se ha cambiado. Calidad ve las piezas que salen mal. Y el ERP dice qué orden estaba abierta. El problema es que cada uno tiene una parte de la explicación, pero toda esa información no está junta.

Antes de empezar dejamos claras tres cosas:

Lo que ya sabemos

Qué se ha probado, cuándo aparece el problema y quién conoce mejor esa parte del proceso.

Lo que falta comprobar

Qué ocurre realmente en la máquina o en el puesto cuando el problema vuelve a aparecer.

Qué vamos a cambiar

Una acción concreta que podamos probar y comparar con lo que estaba ocurriendo antes.

cómo funciona

La escalera MESAVAULT

  1. 1. Ver el problema en planta Vemos la máquina, el puesto o el proceso con las personas que trabajan con él. Queremos entender cuándo aparece el problema, qué se ha probado y por qué sigue volviendo.
  2. 2. Acotar dónde ocurre Elegimos una máquina, una referencia, un cambio, un defecto o una parte concreta del proceso. No abrimos toda la fábrica a la vez. Si un cambio de formato suele alargarse, empezamos por ese cambio y por las órdenes en las que ocurre.
  3. 3. Juntar lo que ya sabemos Ponemos en común las órdenes, señales, registros, anotaciones y la experiencia de producción, mantenimiento o calidad.
  4. 4. Medir solo lo que falta Si con la información disponible no basta, añadimos la captura más sencilla que permita completar la explicación. Puede ser una señal, un contador, un botón, una tablet o una imagen. No instalamos diez sensores si una señal de marcha y una causa registrada desde planta son suficientes para aclarar el problema.
  5. 5. Relacionarlo con la fabricación Unimos lo ocurrido con la máquina, la orden, el turno, la referencia, el lote o el proceso que estaba en marcha. Saber que una máquina se ha parado es útil. Saber en qué orden ocurrió permite ver si el problema se repite siempre con la misma referencia.
  6. 6. Calcular lo que está costando Llevamos la pérdida a tiempo, material, energía, retrabajo o dinero. También dejamos claro qué parte conocemos con seguridad y qué parte sigue siendo una estimación.
  7. 7. Probar un cambio Acordamos qué se va a cambiar, quién se encargará de revisarlo, durante cuántas órdenes o turnos y cómo vamos a comprobar el resultado. Si el problema es una espera de material, cambiamos la preparación durante diez órdenes y comparamos el tiempo antes y después.
  8. 8. Decidir Si la prueba demuestra que el problema merece la pena y el cambio funciona, ampliamos. Si no, cerramos el trabajo y dejamos documentado lo aprendido. No se mantiene abierto solo porque la tecnología funcione.
OIT industrial

Arquitectura adaptada al punto de partida

No hace falta cambiar media fábrica para empezar.

Algunas empresas ya tienen PLC, ERP, red industrial y bastante información disponible. Otras trabajan con máquinas antiguas, anotaciones manuales y pocos datos.

Primero vemos qué hay y qué podemos aprovechar.

Si falta algo, añadimos solo lo necesario: una señal, un contador, un botón, una tablet o un pequeño equipo de captura.

La idea es empezar por el problema concreto, no montar una infraestructura grande antes de saber si realmente aporta algo.

Cómo trabajamos

Tres meses para comprobar si esto sirve de verdad

Empezamos por una máquina, un puesto o una parte concreta del proceso.

La prueba tiene que aclarar algo en cada momento:
  1. Comprobar durante las primeras semanas que estamos mirando el punto correcto
  2. Ver alrededor del primer mes qué se repite y qué sigue sin explicación
  3. Decidir al terminar los tres meses si merece la pena ampliar
Durante la prueba pueden pasar tres cosas:
  1. Seguimos como estaba previsto
  2. Corregimos el enfoque si estábamos mirando mal
  3. Paramos si no aparece nada útil
Al final tiene que haber una decisión clara. Seguir igual por inercia no es una de ellas.

Cada fábrica es un caso único

MESAVAULT tiene soluciones y capacidades propias, pero cada proyecto empieza escuchando.

Queremos entender:

  • qué problema te preocupa
  • qué proceso quieres mejorar
  • qué dato tienes hoy
  • qué dato te falta
  • qué decisión necesitas tomar
  • qué riesgo quieres reducir
  • qué inversión estás valorando

Después proponemos un primer paso pequeño, medible y realista.

La confianza se construye fase a fase.

Cómo evitamos el humo tecnológico

MESAVAULT evita implantar tecnología por moda.

  • La IA se plantea cuando hay datos suficientes.
  • El margen real se aborda cuando los costes están validados.
  • No ampliamos a más máquinas o procesos hasta que el primer punto haya demostrado que aporta algo.
  • El objetivo es avanzar con criterio: poco alcance, buen dato, resultado claro y decisión siguiente.
Cómo evitamos el humo tecnológico

Tecnología diseñada para el trabajo diario

Aprendizaje y contexto

Durante años hemos visto una misma diferencia: las herramientas que sobreviven en planta son las que ayudan a trabajar mejor cada día.

Las que quedan fuera de la rutina, aunque funcionen técnicamente, acaban abandonadas.

Ese aprendizaje guía MESAVAULT: diseñar tecnología que tenga uso real, dueño claro y decisión asociada.

Arquitectura de partida

Qué significa valor

Valor puede significar varias cosas:

  • detectar una pérdida que antes no se veía
  • saber por qué una máquina está parada
  • descubrir que el ERP y la máquina no cuentan lo mismo
  • reducir tiempo improductivo
  • evitar decisiones basadas en intuición
  • justificar una inversión con datos
  • descartar una tecnología que no aporta
  • construir una base fiable para coste o margen

MESAVAULT busca valor medible, aunque el primer paso sea pequeño.

Qué significa valor

Después de esos tres meses

La primera prueba debe terminar con una decisión clara:
  1. ampliar a más máquinas;
  2. corregir un proceso concreto;
  3. seguir midiendo;
  4. avanzar hacia coste o margen;
  5. pausar;
  6. replantear el alcance.
Si la primera prueba demuestra que aporta valor, MESAVAULT puede seguir acompañando a la fábrica mediante seguimiento mensual.

Ese seguimiento permite mantener la calidad del dato, revisar pérdidas, detectar nuevas oportunidades y decidir el siguiente escalón tecnológico con evidencia.

La innovación industrial sólida no empieza comprando más tecnología.

Primero entendemos qué está pasando. Si falta información, medimos solo lo necesario para saber cuánto tiempo, material o dinero se está perdiendo y comprobar si el cambio funciona.

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